Prosopopeya de un pueblo: la misa del cementerio el día de los difuntos ( V)

By: juanrico

Nov 23 2013

Category: Uncategorized

Leave a comment


http://www.juanricorico.com
La explanada y aledaños del Camposanto habían acogido entre los olivos del huerto a un innombrable número de vehículos de todas las gamas, de dueños ricos y de pobres, que asistirían en sobrecogedor silencio a la misa de recordatorio de los vivos de ayer, cuyas cenizas se adornan de magnolias, de rosas y claveles, de pensamientos y margaritas cultivadas, así como de gladiolos y hortensias y peonías a las puertas de su postrer morada, además del último berrido de mármol blanco o de carrara, de piedra de granito gris quintana o de rosa gallego. Todo dispuesto por los descendientes muertos de mañana para tributar a los vivos de antes, y por consiguiente honrarse a ellos mismos, que son los muertos postreros.
Una misa a pie de obra: que Cristo resucitado minimice el dolor que el fin terminal aflige. Un sermón a la esperanza que ilusione a los atribulados sentimientos de aquellos que todavía pueden rezar.
El emperador Adriano, en sus memorias de Margaritte Yourcenar, se sentía comfortado por la creencia en la inmortalidad, importada por las religiones orientales; sin embargo, se sentía atribulado que los filósofos especularan sobre lo intangible del más allá, y obviaran los problemas del más acá.
Mientras tanto en el refectorio del Hospital de la Misericordia en Dublín, Stephen se emborracha de hidromiel, que fermenta con el lúpulo la cerveza, en compañía de sus amigos de Medicina -Dixon, Vincent Lynch, William Madden y Crothers, y en presencia de Leopoldo Bloom – y engarza un discurso sobre la maternidad y la obstinada posición de la Iglesia Católica sobre la prioridad de salvar al neonato en detrimento de la madre concebida en caso de peligro de muerte de los dos en el parto: a lo mejor debido al convencimiento de que el verbo, que se acoge en el vientre de la madre, debe prevalecer sobre el Creador que un día se hizo carne en el vientre de la madre hoy preñada. Sin embargo, Stephen Dedalo, recurre al Salmo 65 – Omnis caro at te veniet ( toda carne vuelve a ti)- sobre el que construye su razonamiento sobre la Poscreación.
Una agnóstica esperanza de fino sarcasmo: que en el vientre de la mujer el Verbo se hace carne, y en el espíritu del Creador, de la carne que se pudre surge el Verbo; y que de las porciones de tiempo que desaparecen surge la inmortalidad.
¡ De qué levadura está constituida el siniestro masoquismo de los muertos de mañana que, apartándose de sus hábitos ordinarios, se conjuran en el cementerio inerme con la esperanza de que sus lágrimas humedezcan el polvo de los vivos de ayer ( Byron?)!
– ¿ usted no ha ido al cementerio ? – se interesa Mayte al otro lado del mostrador, mientras hojeo el diario regional.
– ¡Me inclino por no saludar a los amigos y familiares que no responden a mi saludo en su propia casa! -Mayte, la mujer de Juanfra, no me entendió. Su cara no soslayaba su asombro.
– yo, tampoco voy a ir. No me gusta- añadió lacónica…

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

Juanrico's Weblog

Daily events

Nick Momrik

Trying to get a hole-in-one

Lens Cap

Casual glimpes into mundane suburbia

Matt on Not-WordPress

Stuff and things.

Mataparda

This WordPress.com site is the cat’s pajamas

cracking up

Just another WordPress.com weblog

WordPress.com

WordPress.com is the best place for your personal blog or business site.

The WordPress.com Blog

The latest news on WordPress.com and the WordPress community.

%d bloggers like this: