Escenas rurales

By: juanrico

Jan 05 2012

Category: Uncategorized

2 Comments

Aperture:f/22
Focal Length:50mm
ISO:200
Shutter:1/50 sec
Camera:Canon EOS 400D DIGITAL

A la puesta del sol

Un grupo de aldeanos, en animada y bulliciosa tertulia, se agolpaban sobre una tapia con orientación al mediodía para resguardarse del aire frío que aquella tarde soplaba de poniente, cuando dirigía mis pasos de regreso de la laguna. Para los lugareños, que el frío aire fuera gallego, irrumpía como  una novedad aquel inicio de invierno.

La cosecha de aceituna de verdeo había sido más copiosa que el año precedente; sin embargo la cosecha de al alberquilla dejaba mucho que desear.

“Si se varearan  los olivos a palo limpio, los beneficios del amo serían peores, pero los jornales darían sustento a muchas familias de jornaleros locales y de fuera. Aunque se resintiera el progreso, las necesidades de los peones y parados estarían cubiertas para todo el año”.

“Las máquinas, como las lluvias de S. Juan quitan trigo y no dan pan. Los obreros de la ciudad cobran más y trabajan como señoritos; y si la impresa quiebra, se jubilan de por vida y a vivir que son dos días y uno lloviendo”.

A medida que me alejaba, el rescoldo de las discusiones entre los aldeanos se desvanecía pausadamente ante mis oídos.

Ya de mañana, sobre la hora cuando las campanas suelen repicar el Angelus, un bando de pardales alzaron el vuelo a mi paso en una estampida tan ruidosa como numerosa, protegiéndose del frío al sosegato de una tapia soleada al mediodía, mientras sobre mi cabeza una bandada de grullas grugían en animada sinfonía, como si quisieran denunciar el cambio de orientación del viento, describiendo un triángulo de flecha en su vuelo sobre un manto pardo y verde del gélido descampado, como si se tratara de gaviotas que juguetean con las olas de un mar azulado y tranquilo,  dejándose vapulear por el aire frío de poniente, con cuyos graznidos demostraban su inquietud por la proximidad de la nieve en las cordilleras del norte..

  • ¡ Hace mucho frío, José, para estar en la calle, aunque esté bien pertrechado !  le advertí al Chivo que salió a mi encuentro, nada mas verme.
  • la enfermera me ha dicho que los papeles eran de otra consulta anterior, y que ya me echarán una carta con la fecha nueva.

José continuaba preocupado por su salud, aunque no perdía la habitual sonrisa que solía alumbrar su rostro de una esplendorosa satisfacción.

  • Es mi nieto,- tras saludarnos con espontaneidad y amabilidad.
  • ¿ Por qué no me lo has presentado, José ?
  • ¡  A lo mejor se espanta ! dijo emitiendo una socarrona sonrisa. Es el que está enchochao con una peruana, que ha pasado por todos los del pueblo. Trabaja en un bar de cocinero, aunque no le pagan, hasta las siete de la mañana, pero con la esperanza de hacerse cocinero.
  • ¿ Y usted no ha colgado un santo en su balcón? le dije intentando provocar su apostasía,y torciendo el cuello hacia el balcón de la vecina, con su natural gracia y picardía, levantando la mirada en dirección al balcón, exclamó sin haberse preparado la respuesta:
  • ¡ Con el de la vecina, tenemos para los dos ! Ja,ja, ja.

A los extranjeros les cuesta reconocer su país de origen. Como si se avergonzaran formar parte de una familia pobre o de mala reputación, esconden su origen como el avestruz, bajo el ala de la vergüenza o el miedo.

  • Nosotros somos de aquí – me dijo el joven que acompañaba a una niña de corta edad.
  • Su acento…, le dije, señalando con el índice mis labios…
  • No, somos de Marrruecos. Y ya no hay aceituna. No tenemos trabajo.

Sentí una tristeza impotente ante tanta desolación, y, como no pude ofrecer una solución, me alejé de ellos con un cínico deseo por mi parte:

  • ¡Suerte!

El joven continuó enhebrando frases en francés, que su hermana repetía una tras otra con la esperanza de encontrar mejor suerte al otro lado de las montañas del norte.

  • je suis marroquaine
  • Je suis marroquaine
  • Je n’ai pas une maison
  • Je n’ai pas une maison
  • Je parle espagnol pas encore

2 comments on “Escenas rurales”

  1. Me ha llamado la atención el uso de “pardales” en la expresión “un bando de pardales alzaron el vuelo a mi paso en una estampida”.
    Yo siempre los he llamado así, pero cuando fui mayor me di cuenta de que muy pocos saben qué son los pardales. Está claro que lo sé porque soy de la “Raya de Portugal”.
    Me ha gustado que uses la palabra. Para mi tiene más conotaciones que gorrión.
    Un abrazo.
    Emilio.

    • Hay una avenida en Badajoz llamada Avda. de Pardalera ? En portugués los conocen por “padais” nao é? Un abrazo

      Enviado desde mi iPhone


Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

Juanrico's Weblog

Daily events

Nick Momrik

Trying to get a hole-in-one

Lens Cap

Casual glimpes into mundane suburbia

Matt on Not-WordPress

Stuff and things.

Mataparda

This WordPress.com site is the cat’s pajamas

cracking up

Just another WordPress.com weblog

WordPress.com

WordPress.com is the best place for your personal blog or business site.

The WordPress.com Blog

The latest news on WordPress.com and the WordPress community.

%d bloggers like this: